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El Barrio del Sacromonte
El Sacromonte ofrece la variada geografía granadina: montaña, vega y ríos y una rica variedad étnica: árabes,
judíos, castellanos y, por último gitanos, con un nuevo tipo de vivienda, la cueva.
Los gitanos están instalados, desde el siglo XVIII en las laderas del Cerro de San Miguel y en la orilla del
Camino del Sacromonte, el viejo camino musulmán de Guadix.
El cerro rojizo, seco, erizado de pitas y chumberas
ofrece panoramas de indescriptible belleza: el conjunto de las torres de la
Alhambra, las laderas
blancas del caserío albaicinero y el verdor del Valle de Valparaíso por donde discurre el Darro.
Las cuevas se agrupan en torno a barrancos, formando así una especie de calles. Hay cuevas de varias categorías.
Las más conocidas para el visitante son las dedicadas a las Zambras: espaciosas, blancas y adornadas de cacharros
de brillante cobre.
Estas cuevas están situadas en las proximidades del camino y son de fácil acceso.
En las zonas altas de Sacromonte están las de los gitanos de condición más humilde que disponen de la entrada que sirve de cocina
y comedor y de uno o dos dormitorios, según sus posibilidades y las del terreno.
El gitano como el judío es uno de los pueblos que através de los siglos ha conservado pura su identidad racial.
Alma poseída de profundas pasiones y oscuros misterios que expresan en el
espectáculo de sus Zambras, únicos en el mundo.
En el silencio de la noche, el Valle de Valparaíso vibra con las notas de la guitarra, las voces desgarradas de sus
cantos que nos transportan a mundos primitivos con ritmos de danzas alucinantes.
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