Alcaiceria - Calle de Comercios Árabes
La Alcaicerla de Granada es un conjunto de tiendas y callejuelas, dedicadas en su mayorla a la venta
de recuerdos y regalos granadinos, que está situada en el centro histórico de Granada, junto a la famosa
plaza Bib-Rambla, la Catedral y Capilla Real.
Su nombre proviene del árabe al-qaysariya, que designa una institución comercial y los edificios que la componen.
Era un mercado cerrado y bien protegido, propiedad del monarca, donde se entregaba la seda en bruto para
recaudar impuestos y marcarla, y donde, además, se vendlan mercancias de precio elevado: sedas,
objetos de plata, orfebrerla, ropas confeccionadas suntuosas, estando prohibida su venta fuera de ella.
La Alcaicerla su fundó en el s. XIV junto a la Mezquita Mayor en época de Muhammad V. Se cerraba de noche
con sólidas puertas, y en su interior solo permanecia el alcaide de la misma y los guardas.
Tras la conquista de la ciudad (1492), los reyes cristianos organizaron su gobierno, manteniendo
instituciones y costumbres musulmanas.
En el s. XVII se producen cambios significativos. Bermúdez de Pedraza, expone que se vendía en la Alcaicería
todo genero de seda, tejida y en madeja, oro, paño, lino y otras mercaderías.
Su alcaide la guarda y vela de noche con perros, la abre y cierra de día, y tiene cuidado de su limpieza.
Por la noche, se cerraban todas las puertas y establecimientos,
los postigos de las casas de alrededor, con rejas para evitar robos, y la guardia hacia una ronda
minuciosa, quedando dentro solo dos de ellos y el alcaide con los perros.
En el siglo XVIII el cultivo de la seda sufrío un retroceso y algunas tiendas estaban sin alquilar.
El recinto estaba dividido en dos partes: una, con las lonjas o tiendas de comercio de seda, y la otra,
con los jelices, la aduana y sus oficinas.
Así, se fueron instalando lineros, escribanos y otras tiendas sin relación con el arte de la seda.
Un lugar emblemático que no olvidará.
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